Recursos docentes: Momo de Michael Ende

"Existe una cosa muy misteriosa, pero muy cotidiana. Todo el mundo participa de ella, todo el mundo la conoce, pero muy pocos se paran a pensar en ella. Casi todos se limitan a tomarla como viene, sin hacer preguntas. Esta cosa es el tiempo."

Algo que siempre traté de resolver con respecto a las lecturas en clase es primero, por supuesto, que mis alumnas quieran leer; y lo segundo es qué títulos darles para que eso ocurra. Es obvio que mis gustos no siempre encajan con los de ellas y que el 90 % de cualquier curso no tiene ni el hábito de leer ni el valor de los libros asimilado. Asique una de las ideas que implementé este año, copiada de un colega, es esta cuestión de los créditos. Les cuento.
Como punto de partida tuvimos (ay sí, ¡bendito pretérito!, ya se vienen las vacaciones) tres lecturas obligatorias, una por trimestre. Fueron obras que les impuse yo y que fuimos leyendo y analizando en clase juntas. Posteriormente les propuse juntar a lo largo del año 150 créditos en total compuestos por 70 créditos de las lecturas obligatorias y 80 de otras opcionales. Para ello armamos una caja ambulante de libros al que fuimos aportando títulos (antología de cuentos y poesías, novelas,cómics o mangas, etc).  A cada título le fui otorgando X cantidad de créditos de acuerdo a su temática, complejidad, género, etc. Podían no solo elegir y tomar prestado esos libros de la caja (para los que hicimos fichas de archivos como en las bibliotecas) sino que además podían traer libros de sus casas que quisieran leer, previa miradita mía para saber cuántos créditos podían tener. Tuvimos a lo largo del año horas de lectura en la que durante toda la clase lo único que hicimos fue simplemente eso: leer.
Tengo que reconocer que el sistema tiene sus pros y contras. A favor, pues que la mayoría leyó, leyó bastante comparado a otros años en los que me he visto frustrada por este tema. En contra, pues que hay que estar muy bien organizado a la hora de otorgar o no los créditos. Considerando que cada una leerá distintos libros, la mejor manera es siempre apelar a los orales. En mi caso simplemente me contentaba con que me contaran el argumento, si les había gustado, que me detallaran las partes que más les había impactado o no, los personajes, etc. Mi misión con los orales era una excusa para hablar sobre literatura, que se expresaran en forma verbal, que reflexionaran sobre ciertos temas de acuerdo a los temas que se desarrollaban a lo largo del argumento. Obviamente yo leí tanto como ellas porque muchos de los libros que traían no los había leído asique tuve que ponerme al día trayéndome los Viernes hasta 3 novelas para leerme el fin de semana. Así conocí obras interesantes como Octubre un crimen, El sospechoso viste de negro, Heredé un fantasma, Los ojos del perro siberiano y otras tantas.
Una de las lecturas obligatorias, entonces, fue Momo del autor alemán Michael Ende a quien muchos conocerán por La historia interminable, uno de los libros que llevados al cine se ha convertido en un icono de los cuarentones como yo. El argumento toca muchos temas interesantes como la amistad y la inocencia, sin embargo lo que más me atrajo es cómo está planteado el tema del consumismo y cómo afecta esto no solo la vida de los adultos en general sino también de los más pequeños quienes, claro, dependen de nosotros. El uso del tiempo, qué es lo que realmente es "tener tiempo" o "hacer buen uso del tiempo", qué cosas son las que realmente valen en la vida, son todas reflexiones que plasmadas a modo de relato infantil es una narrativa madura que no se puede dejar de leer.
Tuvo buena acogida aunque debo reconocer que quizá para niñas de 12 años como lo usé yo no se puede sacar todo el jugo que uno quisiera. Por ello me centré más específicamente en estos dos aspectos que les nombraba: el tiempo y el materialismo. Lo trabajamos desde dos ángulos, uno charlando mucho, leyendo entre todos, reflexionando en forma oral, recontando partes importantes, tratando de comparar elementos de la historia con nuestra propia vida como por ejemplo la muñeca Bebetín con nuestra famosa Barbie.
También les hice escribir bastante con preguntas disparadoras como por ejemplo qué pasaría si decidieras ahorrar el tiempo como sugieren los hombres de gris de la historia, qué cosas dejarías de hacer que te parecen una "pérdida de tiempo" y cuáles como "más provechosas".
Finalmente en forma optativa les di para hacer una lapbook del libro. ¿Y qué es un lapbook se preguntarán ustedes? pues es un recurso que en España se lo conoce también como educarpeta donde en forma visual se conjugan elementos trabajados de un determinado tema. Es algo muy interesante y en youtube tienen millones de ejemplos de lapbooks de todo tipo. No hay una única manera de hacerlas porque la creatividad es la que cuenta aunque el soporte sea el mismo. Les dejo un video de una de ellas y los invito a que puedan buscar muchas otras para obtener ideas. Incluso en la web hay muchas plantillas de distinto tipo para poder ir armando formas, solapas y recursos varios para integrar la información. Sepan disculpar que el video tenga sonido ambiente ya que al estar disfónica no quise ni hablar y para ponerle música me he quedado sin mi editor de cabecera hasta tener nueva PC.

video

Finalmente y yendo por una línea más clásica les pedí un trabajo práctico que pueden ver acá, una especie de excusa para no tomar un examen escrito o una lección oral. Para descargarlo basta pinchar en la parte superior izquierda donde dice  "file" y en la última opción "download" ya está.




1 comentario:

  1. Excelente post, muchas gracias por compartirlo. Te quiero invitar a mi nuevo Blog de Cine de Terror que seguramente te gustará, espero tus comentarios en:
    http://terror-en-el-cine.blogspot.com/

    Un gran saludo, Oz.

    ResponderEliminar

Por favor si comentas como anónimo déjanos al menos un nick para poder dirigirnos a tí y si tienes blog no olvides dejar tu link pues siempre es bueno conocer sitios nuevos. ¡Gracias!